Saber cómo va cada obra antes de que alguien lo pregunte
Cada obra abre con su avance contra el programa, lo que falta cobrar y la prioridad de la semana, con quién aprueba cada monto
Para constructoras: cada obra con su plano leído, su avance contra lo programado, sus pagos y sus documentos en un solo tablero, y un agente que prepara lo que una persona decide.
Los planos se revisaban a ojo contra la cotización y una partida olvidada se descubría ya en obra; el avance llegaba por mensajes sueltos, las estimaciones, los costos y los cobros vivían en hojas distintas y la documentación de cada proveedor se perseguía a mano.
Cada plano sale con sus conceptos y sus faltantes a la vista, cada obra con su avance contra lo programado y cada pago con el documento que lo respalda.
El plano se compara concepto por concepto contra lo cotizado antes de pedir precio.
Cada actividad con su variación calculada y su responsable, sin depender de un mensaje suelto.
Los importes se suman por moneda, con su retención y su neto, y cada cifra trae su documento.
Costos, pagos, proveedores y documentos de cada obra en un mismo lugar, con quién aprueba qué.
Cada obra abre con su avance contra el programa, lo que falta cobrar y la prioridad de la semana, con quién aprueba cada monto
El plano se lee, sus conceptos se comparan contra lo cotizado y la solicitud al proveedor sale redactada; una persona revisa antes de enviar
El reporte se lee, cada actividad se compara contra su programa y las notas de campo se convierten en acuerdos con responsable y fecha
Cada obra muestra su dinero en una fila y cada documento se revisa con reglas fijas de retención, neto, moneda y duplicados
Cada proveedor se ve con su especialidad, su desempeño y las obras donde trabaja, antes de pedirle cotización
Cada documento queda en un expediente por obra con su vigencia; lo vencido o faltante se marca y se pide desde ahí
El agente responde con los datos de la obra y de lo que ya se revisó; prepara y propone, y las decisiones siguen siendo de las personas
Este proyecto nació de una constructora que llevaba varias obras a la vez con planos, estimaciones y avances repartidos entre correos, hojas de cálculo y mensajes.
Una partida del plano que no llegaba a la cotización, una estimación sin su soporte o un seguro vencido del proveedor se descubrían cuando ya costaban; el avance real se sabía tarde y el cobro dependía de quién se acordaba.
Te mostramos la demo completa y revisamos contigo si aplica a tu proceso.